Platicando hoy con mi papá (Julio Trejo Pineda) me comentó que don Ricardo Rivas se nos adelantó en un viaje imposible de evitar, hacia nuestro Creador.
Recuerdos de mi niñez vinieron a mi mente de cuando hibamos con mi Papá (JTP), mi hermano Samuel asi como JoseLuis y Ricardo (hijos de Don Ricardo) al Colegio Americano a jugar Beis en el equipo DUCAL siendo yo en aquel entonces la mascota del equipo con 8 ó 10 años de edad, y Don Ricardo Rivas el entrenador del equipo.
Les comparto la publicación de NotasPeriodisticas.com con la reseña de don RiRi a continuacion:
Guatemala, lunes, 20 de diciembre de 2010. enp.
Periodista de la ACD, discreto que era, trasponiendo la salilda en silencio se fue…más en recuerdo aún queda la anotación deportiva del periodista RiRi.
Asociado 142 desde el 4 de abril de 1988 cuando hizo el Juramento Acedista, escrito por quien para muchos fue todo un catedrático de redacción, fotografía y diagramación de deporte, Héctor Cifuentes Aguirre, adelantado también en el viaje al infinito un 24 de abril de 1999.
RiRi, el personaje de nuestro recuerdo trabajó en la Sección Deportiva de Prensa Libre.
Especializado cronista deportivo de beisbol firmaba así sus escritos: Por RiRi.
Anotador oficial durante años de la Federación Nacional de Beisbol en época cuando el estadio (diamante, si usted así quiere que escriba), Enrique TrapoTorrebiarte no tenía iluminación artificial ni pizarra electrónica, pues el número de carrera por entrada era puesto, manualmente, por el encargado del marcador con su estructura de madera al fondo de la zona del jardín izquierdo, retirándose RiRi en el final de la década de los ´70.
RiRi, Ricardo Rivas, de nombres y apellidos Ricardo Humberto Rivas Calderón, identificaba también sus esritos con un: Por Ricardo H. Rivas.
Nacido el 7 de mayo de 1937. Deja en el recuerdo la notación de aquél “+8”, si el batazo era de hit a la zona del jardinero central; una “K” si el de turno se “ponchaba”, tirándole, o un anotado “SB”(stolen base), si el jugador embasado adelantaba a la siguiente almohadilla por esfuerzo propio y con gala de velocista, sin que el receptor, el lanzador o cualesquiera de los demás defensores en el campo corto pudiera evitarlo.

Nunca será demasiado tarde para decirle un hasta pronto a RiRi, a quien conocimos al trabajar conjuntamente en Prensa Libre acrecentando desde entonces nuestra amistad con su familia, su esposa doña María del Carmen y sus hijos, imberbes en esa época, Carmen, Ricardo, Mercedes, José Luis y Lubia Rivas Fortuny.
A través del tiempo y la distancia depositamos siemprevivas en su reposo definitivo en Los Cipreses, donde su doliente familia y amigos le dieron sepultura cristiana el 3 de diciembre (jtp).
POR: Julio Trejo Pineda – www.NotasPeriodisticas.com Notas Periodísticas Edición 370.